A un año de pandemia, fructifica el arduo trabajo y la resiliencia de la División de Prisiones

Thursday, April 15, 2021 - 11:45am

Las vacunas han cambiado el juegoNCNG soldier gives correction officer vaccine

Ha pasado un año desde que la pandemia golpeó por primera vez al sistema penitenciario estatal.

Hemos soportado un terrible año de angustia, sorpresa, adaptación y perseverancia; también hemos pasado por la iniciativa de vacunación masiva más compleja logísticamente desde el lanzamiento de la vacuna contra la poliomielitis en la década de 1950.

El arduo trabajo está dando frutos; las vacunas están marcando una gran diferencia; están funcionando.

Hace un año surgió el primer puñado de casos COVID-19 entre la población de infractores, -estaríamos a punto de descubrir los efectos que este terrible virus tendría en el sistema penitenciario de nuestras comunidades y de la nación.

Ante el primer brote del virus, entre el 15 y 16 de abril de hace un año, realizamos pruebas masivas entre todos los infractores en la correccional Neuse localizada en Goldsboro.

Nos sorprendió descubrir que más de 450 infractores estaban infectados y que casi ninguno de ellos (alrededor del 98%) no mostró síntomas y ni tampoco los desarrolló.

Hasta ese entonces no nos habíamos dado cuenta por completo de lo que estaba por llegar. Nadie lo hizo.

Si bien algunas personas cuestionaron la probabilidad de una propagación viral tan extensa entre infractores asintomáticos, nosotros no dudamos. En vez de dudar, nos preparamos.

Nuestras plantas industriales Correction Enterprises comenzaron la producción de cientos de miles de mascarillas y de miles de galones de gel desinfectante; pedimos grandes suministros de equipo de protección personal de grado médico.

Elaboramos protocolos de cuarentena y aislamiento médico, preparamos unidades de alojamiento para grupos conjuntos, establecimos requisitos para el traslado de infractores y procedimientos de pruebas COVID-19.

Cerramos las prisiones a todos, excepto a personal penitenciario esencial. Detuvimos el programa de inserción laboral de infractores. También hicimos muchas, muchas cosas más.
    
Durante el año pasado, hemos sido resilientes. Nos hemos adaptado. No nos rendimos. No nos dimos por vencidos. Perseveramos. Ha sido muy difícil para todos.

Hubo días oscuros, días increíblemente sombríos, pero no nos desesperamos. Nos adherimos a las 3 Ms. Nos adherimos a nuestras estrategias de prevención y mitigación contra el virus. Nos mantuvimos unidos a nuestros aliados del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte.

Cuando durante el otoño e invierno pasados los días eran más oscuros, redoblamos esfuerzos y trabajamos aún más arduamente.

Incrementamos las pruebas COVID-19 entre infractores (hasta ahora hemos completado 127,000 pruebas y seguimos contándolas). Implementamos pruebas entre todo el personal penitenciario cada dos semanas (hasta ahora se han hecho 114,000 pruebas y seguimos contando). Ajustamos aún más nuestros protocolos.

El Día de Acción de Gracias y la Navidad fueron terribles para el sistema penitenciario, están entre los momentos más oscuros enfrentados en esta pandemia.

¿Qué tan malo fue?

En Navidad:
•    debido a los brotes, 36 prisiones (más de la mitad) fueron designadas bajo el color rojo o anaranjado, 
•    una prisión fue designada como en punto crítico.
•    430 infractores tenían casos activos COVID-19 
•    siete estuvieron en el hospital
•    577 miembros del personal estuvieron ausentes del trabajo debido a COVID-19 

Durante algún momento de enero, más de 700 empleados estuvieron ausentes del trabajo debido a COVID-19.

El 20 de enero, comenzamos a recibir asignaciones de vacunas semanales por parte del Depto. NC DHHS.

A medida que esas vacunaciones iniciales se administraban ese día:
•    la mitad de nuestras prisiones (28 de ellas) estaban designadas bajo el color rojo o naranja
•    465 infractores tenían casos activos COVID-19 
•    tan solo esa misma mañana se descubrieron 33 nuevos casos entre infractores 
•    566 miembros del personal estuvieron ausentes del trabajo debido al virus 

Hoy, tres meses después, estamos en una mejor postura. Esto se debe a nuestro arduo trabajo, a los protocolos de seguridad y a la vacuna.

Hasta ahora, más de la mitad de los infractores han sido parcialmente vacunados y casi la mitad del personal está parcialmente vacunado.

Hoy, al 15 de abril de 2021, aquí es donde nos encontramos:

•    Luego de un día con más de 550 pruebas realizadas a infractores ¡hubo CERO casos de nuevos positivos!
•    21 infractores tenían casos activos COVID-19 
•    1 infractor está en el hospital
•    Ninguna prisión está en designación de color rojo
•    Solo nueve prisiones están en designación de color anaranjado
•    Alrededor de 130 miembros del personal están ausentes del trabajo debido al virus

La mejora es sorprendente.

A lo largo del camino, la pérdida de 12 empleados a causa de este terrible virus, y de más de 50 infractores con problemas serios de salud subyacentes, nos rompió el corazón.

A lo largo del camino, todos los días nos preocupamos por nuestra salud, la de nuestras familias y la de nuestros colegas.

Esto no se ha acabado. La pandemia no ha sido derrotada. Sin embargo, ahora me encuentro cautelosamente optimista.

Desde que llegaron las vacunas a mediados de enero, esta sustancial mejora no es una coincidencia.

Esto es el resultado del arduo trabajo de nuestro personal, de una meticulosa atención a los detalles, del compromiso y resiliencia mostrados durante el año pasado. Todos ellos son unos héroes.

Y la mejora también es el resultado de este simple hecho: Las vacunas funcionan. Ayudan a proteger a las personas contra el potencialmente mortal virus o, en algunos casos, debilitante virus.

Las vacunas usadas en nuestras prisiones son seguras. Son efectivas. Han sido probadas.

Hemos estado en todo esto juntos. Hemos de salir de todo esto juntos.

Todos deberían, como mínimo, hablar con su médico sobre la vacunación y luego subirse las mangas.

Deberían hacerlo por sus familias. Deberían hacerlo por sus compañeros de trabajo y por todos a su alrededor.

Y en última instancia, por sí mismos.

La vacuna es el camino hacia el fin de esta pandemia. ¡Está funcionando!
 

 

 

 

    

 

 

 

 

 

 

 

 

Todd Ishee, Commissioner of Prisons

 

 

 

Author: 
Todd Ishee, Commissioner of Prisons